martes, 21 de agosto de 2012

El sabor de una mirada


Camino por la calle sedienta de emociones. Busco tu mirada entre los ojos de la gente. Me pierdo entre miradas desconocidas. Continuo sabiendo que no encontraré una como la tuya. Decido descansar en un banco apartado de la muchedumbre. Dejando que mi deseo se centre en los momentos que hemos vivido. Mi memoria recompone en suspiros tus ojos color café. Me siento rendida al placer de perderme en ellos. Imagino tu piel deslizándose por el banco en el que estoy sentada. Quisiera transformarme en piedra para poder acariciarte.

Susúrrame que va a merecer la pena aunque no sea cierto. Hazlo para que al mover tus labios mis sentidos se aceleren y no quiera dejar de besarte. O mejor dicho: No pueda dejar de hacerlo.

2 comentarios:

  1. Merecerá la pena. Estaré aquí para ti, de un modo u otro. ¿Sabes? Eres la cosa más adorable que he conocido en mucho tiempo. Y por cierto, me suenan esos preciosos ojos, y no solo porque sean los tuyos :) Te quiero (de esos sinceros, como tú dices).

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  2. Lo mejor de todo es que no necesites transformarte en piedra para poder tocar. Ya te lo dije, tus ojos son bonitos y mágicos incluso dibujados.

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